
Una de las paradojas que más me han llamado la atención es la de Schrödinger, en la que explica la posibilidad de que un sistema atómico esté en todos sus posibles estados mientras no sea observado: Supongamos que ponemos un núcleo radioactivo en una caja: si nadie lo observa, el núcleo está en dos estados simultáneamente: ha emitido y no ha emitido radiación. Si ponemos ahora un detector Geiger que, a su vez, acciona un mecanismo que destapa una botella con gas venenoso, y colocamos un gato en la caja, el felino estará en dos estados: vivo o muerto.
La respuesta debe buscarse en un fenómeno conocido como "decoherencia cuántica". Cuando un sistema está en interacción con un aparato macroscópico de medición, o en general, con su entorno, la función de onda pierde la coherencia entre sus diversas partes y se transforma rápidamente en una suma estadística; por ejemplo, la probabilidad de que el gato esté vivo o de que esté muerto.
Esto viene a cuento porque siento que llevo en ese estado ya 3 años, desde que murió mi madre.
Y no porque no pueda sobrellevar su muerte ni nada por el estilo....lo que no puedo llevar es la manera en que las familias se deshacen en el momento en que faltan ambos padres.
Uno siempre quiere pensar que en su familia no pasan estas cosas, o que íntimamente tiene uno la seguridad de que siempre habrá un pequeño lugar al que volver cuando las cosas están mal y que nunca nos fallará: la familia.
Pero luego la experiencia se encarga de poner las cosas en su lugar, y uno descubre que el único hogar que realmente se tiene es el propio, y que la única familia que se tiene es la que se forma uno mismo. No con hermanos de sangre ni con los parientes, que esos están como adosados, sino con la gente a la que le importamos y que nos importa....lo cual no excluye tampoco necesariamente a los familiares.
Supongo que debido a mi calidad de inmigrante, siempre tuve la sensación de desarraigo, pero es que ahora el desarraigo es total.......me llena del todo.... y me siento como el gato...

Lo cual no deja de ser raro, a esta edad me encuentro plena, en teoría debería estar en la mejor etapa de mi vida, habiendo cumplido ya con las cosas principales en la vida (al menos para mí) y teniendo la conciencia tranquila de haber vivido las cosas cuando tocaban sin arrepentirme nunca por no haber hecho algo...me quedan pocas cosas en el tintero...aunque las que me quedan son de indole totalmente espiritual y de desarrollo personal, que son las que más cuestan. En fín, lo que quiero decir es que deseo salir ya de este estado de decoherencia que se acentuó aún más en mi ultimo viaje a México, ya que me veo forzada a deshacerme de la casa familiar para no perder con ella a mis hermanos también (por problemas con mi hermana y aún antes siquiera de que la casa fuera mía)........ no quería ver porque creía que mis raíces estaban ahí.
Por fín he visto que no sólo están ahi (aunque ya será de otra manera) , sino que las tengo en todas partes y que ya me iré acostumbrando a este universo movible...y que espero volver a pintar y a escribir....que ya tengo ganas de sacar las cosas nuevas....

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